¿Qué sucede cuando sus glándulas suprarrenales se enferman?

Insuficiencia suprarrenal primaria A menudo, pueden observar anorexia, náuseas, vómitos, diarrea y alteración de la tolerancia a las bajas temperaturas, asociado a hipometabolismo. Además, pueden producirse mareos, hipoglucemia, ataques sincopales, hipovolemia y alteraciones electrolíticas (hiponatremia e hiperpotasemia).

¿Qué pruebas para las glándulas suprarrenales?

Ante la presencia de un cuadro clínico sospechoso se prescriben examenes sangre y orina por medir los niveles de hormonas suprarrenales. También se realizan investigaciones instrumentales, Cual ecografía abdominal y tomografía computarizada (TC).

¿Cómo ayudar a las glándulas suprarrenales?

En particular, recomendamos suplementos de:

  1. Magnesio, ya que con el aumento de cortisol se produce una pérdida de magnesio;
  2. vitamina B, cuya disminución está asociada con el estrés de la corteza suprarrenal;
  3. vitamina C, con efecto antioxidante;
  4. la vitamina D, que regula la homeostasis del magnesio y el fósforo y apoya a los huesos;

¿Cuáles son los órganos diana de las glándulas suprarrenales?

Suyo objetivo está representado por los túbulos renales que reabsorben selectivamente los minerales o los dejan para que sean eliminados del cuerpo con la orina. Cuando el nivel de aldosterona en la sangre aumenta, las células del Los túbulos renales retienen sodio y hacen que el potasio se pierda en la orina.

¿Qué implica la falta de cortisol?

Signos típicos de una escasez de cortisol („insuficiencia suprarrenal“) son: cansancio, debilidad, mareos, „hambre de sal «, pérdida de apetito, náuseas, dolor abdominal, vómitos, reducción de peso, nerviosismo, agitación, hormigueo, irritabilidad, evacuaciones de memoria, olvido y disminución de la libido.

¿Cuáles son los síntomas del cortisol bajo?

LA síntomas indicativo de niveles bajo de cortisol son en cambio:

  • presión bajo,
  • cansancio inexplicable,
  • hiperpigmentación de la piel,
  • mareos y desmayos,
  • irritabilidad, ansiedad, apatía, dificultad para concentrarse,
  • dolor abdominal con vómitos y diarrea,
  • alteraciones del esfera sexual (amenorrea, la más frecuente).